El Teatro Degollado recibe este 7, 8 y 9 de mayo a la compañía australiana Circa con su Duck Pond, y lo que llega no es ballet ni circo: es una bestia escénica completamente nueva. Esta reinterpretación del clásico El lago de los cisnes combina acrobacia, teatro físico, música y humor en una propuesta de circo contemporáneo que aborda la exclusión social, la identidad y el sentido de pertenencia. Tchaikovsky nunca lo vio venir.
Circa es una de las grandes compañías de artes escénicas del mundo: desde Brisbane han cautivado audiencias en más de 45 países y acumulan más de dos millones de espectadores, redefiniendo el circo al demostrar cómo la exuberancia física extrema puede generar experiencias poderosas y emotivas. Diez artistas sobre un piso brillante que simula el agua, apoyados en una compleja propuesta de iluminación, ejecutan actos aéreos, trapecio grupal y números de telas en un despliegue que representa uno de los mayores retos técnicos que ha recibido el Degollado en años recientes.
Lo que hace único este momento es su rareza histórica: Duck Pond llega por primera vez a Latinoamérica, y lo hace inaugurando la edición 29 del Festival Cultural de Mayo. Guadalajara no es parada de gira: es el epicentro. Una noche en el Degollado con Circa es, sencillamente, una de esas funciones que se cuentan años después.
