¡Qué tal, viajeros! Si buscan el escape perfecto donde el mar parece una alberca infinita y la arena invita al descanso total, Rincón de Guayabitos es la joya de la Corona en la Bahía de Jaltemba que no pueden ignorar. Este destino es famoso por tener una de las playas más mansas y seguras de todo el Pacífico, ideal para familias y para quienes disfrutan de nadar sin preocupaciones, complementado con una oferta gastronómica local donde el pescado zarandeado y el pan de coco son, sencillamente, ley.
Para un tour de altura, tu base debe ser la obligada Isla del Aire y la Isla del Cangrejo; basta un corto trayecto en lancha para encontrarte con aguas cristalinas perfectas para el esnórquel. Si buscas mayor exclusividad y ese toque virgen que solo el occidente ofrece, dirígete a Playa Los Ayala, y desde ahí, emprende una breve caminata por el sendero del cerro para conquistar Playa del Toro, un rincón escondido de aguas turquesas y selva baja que te hará sentir en una película de náufragos.

No cierres el día sin visitar la cercana Playa Lo de Marcos, que conserva esa esencia de pueblo pesquero auténtico y tranquilo, lejos del bullicio masivo. El contraste entre la energía de Guayabitos y la paz de sus playas vecinas ofrece un equilibrio maestro para cualquier itinerario. Preparen la cámara y el bloqueador, porque este corredor turístico de la Riviera (tan cercano y querido por nosotros los jaliscienses) tiene todo para renovarles el espíritu en un solo fin de semana.
